Durante la última disertación en FARO 2026, el economista de CREA Santiago Giraud analizó el impacto de la apertura comercial, los costos en dólares y la incertidumbre global. También destacó a la ganadería como una oportunidad de inversión.

En la tercera edición de FARO, el Foro Agroindustrial Argentino realizado en Rosario, Santiago Giraud, responsable macro del área de Economía de CREA, analizó los desafíos que enfrenta el campo en un escenario de cambios económicos, apertura comercial y mayor incertidumbre internacional.

El especialista señaló que el sector debe adaptarse a nuevas reglas de juego después de años en los que la inflación y la inestabilidad formaban parte de la dinámica habitual de los negocios. “El agro y la economía en general venían como adaptados a funcionar con un cierto nivel de inestabilidad, con un cierto nivel de inflación, y eso cambió de manera brusca”, explicó.

En este nuevo contexto, las empresas deben revisar sus estrategias y ajustar sus decisiones de inversión a condiciones financieras diferentes.

Costos y tecnología

Entre los principales cambios, Giraud destacó el efecto de la apertura comercial, que permitió abaratar insumos y tecnologías importadas. Sin embargo, la apreciación cambiaria también encareció los costos medidos en dólares, especialmente los laborales.

Pese a esta presión sobre la estructura de gastos, el economista consideró que la reducción de precios de los bienes de capital representa una oportunidad para incorporar tecnología, mejorar la productividad y avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles.

A ese escenario se suma una mayor incertidumbre internacional, que obliga a revisar algunos supuestos sobre el comportamiento de los mercados. “Uno daba por sentado que el mundo era algo más o menos estable y, en todo caso, las complicaciones venían más en el plano local. Pero, ciertamente, en el último tiempo eso ha dejado de ser tan así, con un mundo que también puede dar sorpresas y complicaciones”, advirtió.

La volatilidad global repercute directamente sobre los precios de los productos y los costos de producción. En ese sentido, Giraud remarcó que los fertilizantes y los combustibles son especialmente sensibles a estos movimientos. Sobre los primeros, señaló que atraviesan “el segundo shock importante a su precio”.

Frente a este panorama, el especialista identificó a la ganadería como una de las principales alternativas de inversión para los productores, en un contexto en el que resulta clave evaluar las oportunidades de cada actividad.

El agro frente a otros sectores

Al comparar el desempeño del campo con el de otros rubros de la economía argentina, Giraud relativizó la idea de que el sector sea uno de los más perjudicados por el actual proceso de transformación. Según explicó, la construcción, la industria y el comercio enfrentan mayores dificultades para desarrollar sus actividades.

No obstante, reconoció que el agro continúa condicionado por políticas públicas que, a su entender, lo dejan en desventaja frente a competidores internacionales. Esta situación alimenta la percepción de un retraso relativo, especialmente al comparar las condiciones de producción con las de otros países.

“Exceptuando quizás petróleo y minería, que son las grandes estrellas del momento, con políticas bastante más favorables de las que tiene el agro”, aclaró al evaluar el desempeño del sector frente al resto de la economía.

De cara a los próximos meses, el economista también señaló que el calendario electoral puede sumar incertidumbre a las decisiones empresariales. Aunque todavía falta más de un año para las elecciones, sostuvo que ya se percibe cierta ansiedad en torno a los candidatos y las encuestas, en un contexto marcado por la volatilidad que dejaron las legislativas del año pasado.