Agroactiva “edición BNA” es una vidriera enorme para el sector agroindustrial y también para los funcionarios y legisladores de los distintos escalones gubernamentales. Durante los cuatro días que dura la exposición es innumerable la cantidad de autoridades que recorren la misma, algunos de manera ocasional, y otros habitualmente. Entre estos últimos se encuentra el senador departamental por Iriondo, Hugo Rasetto, que es un legislador muy cercano al campo. Compartió una profunda reflexión sobre la actualidad del sector productivo y la compleja realidad socioeconómica que atraviesa la región y el país.

​Al ser consultado sobre el significado de la muestra, el legislador la definió de manera elocuente: “Más que una Agroactiva, es un corazón a cielo abierto que le muestra al mundo la fuerza de la sangre que corre por las venas y las arterias de cada una de las rutas productivas de nuestro país”.

​La encrucijada de la eficiencia y los márgenes caídos

​Respecto a la situación del sector agropecuario, Rasetto señaló que, si bien el campo «está bien», enfrenta una caída en los márgenes de rentabilidad que responde a una tendencia internacional. En ese sentido, destacó la capacidad de resiliencia del productor local: “Hoy la eficiencia es lo que te hace seguir vivo. Argentina está muy acostumbrada a ser eficiente; no nos olvidemos que fuimos los inventores de la siembra directa”, recordó, ponderando la innovación tecnológica que históricamente ha caracterizado al agro nacional.

​Dos realidades paralelas: la macro vs. la microeconomía

​El punto más crítico del análisis del senador llegó al describir el entramado social y comercial de las comunidades que representa. Rasetto advirtió sobre la existencia de una profunda desconexión entre los grandes números macroeconómicos y el día a día de los ciudadanos.

​“La macroeconomía está bien, la microeconomía no. El empleado está mal, el jubilado está mal, el comercio está mal”, sentenció con dureza.

​El legislador explicó que todo el soporte tradicional que históricamente sirvió de sustento y palanca para el crecimiento de las regiones hoy se encuentra debilitado. “Hay como dos Argentinas hoy por hoy: te anuncian un RIGI de 13.000 millones de dólares y, por el otro lado, tenés jubilados que cobran 300.000 pesos por mes. Son dos Argentinas más implacables que nunca”.

​Un futuro con turbulencias y una «grietita» bajo la lupa

​Mirando hacia el mediano plazo, Rasetto evitó los pronósticos idílicos y llamó a mirar el pasado reciente para anticipar los escenarios venideros. “No tenemos un futuro limpio, ordenado, pacífico y que contenga a todo el mundo. Vamos a tener turbulencias”, vaticinó, utilizando la metáfora de un embudo o «brete» productivo y social que en algún momento genera tensiones extremas.

​Sin embargo, dejó una puerta abierta a la expectativa de que el ordenamiento de las cuentas fiscales sirva como amortiguador: “Si a esas turbulencias las tenemos apalancadas con esa súper ultra macroeconomía que está juntando reservas, por ahí tengamos la posibilidad de acomodarlas para que no sean tan traumáticas”. Finalmente, concluyó con una fuerte advertencia sobre el tejido social: “Hoy estamos anidando, criando una grietita que, si se abre del todo, quiebra la pileta y sale el agua”.