La ganadería volvió a ocupar un lugar central en Agroactiva 2026 con las tareas de admisión y jura de reproductores bovinos que después saldrán a los remates de Agricultores Federados Argentinos (AFA), una de las actividades más convocantes de la muestra que se desarrolla hasta el sábado en Armstrong.

Entre todas las razas, Angus volvió a sobresalir por la cantidad y la calidad de los ejemplares presentados por las cabañas de la región. En los corrales se vieron destacados reproductores Puros de Pedigree y Puros Controlados, reflejo del avance genético constante de la principal raza de carne del país. Durante la jornada del miércoles, los jurados evaluaron hembras y machos analizando características productivas, funcionalidad, conformación y atributos genéticos.

El vicepresidente de la Asociación Argentina de Angus, Fabián Otero, destacó el vínculo histórico de la raza con la muestra. «Son muchos años de venir a Agroactiva. Siempre estuvimos presentes porque es una muestra que pertenece al corazón productivo de la Región Centro y que ha sido muy importante para el crecimiento de la ganadería», señaló.

De 8 cabañas en 2014 a referencia nacional

Otero recordó que Angus fue pionera en llevar la actividad ganadera a la exposición. «Fue la primera raza que se animó a realizar una exposición con jura en pista dentro de Agroactiva. Recuerdo que fue en 2014 y participaron entre siete y ocho cabañas. Desde entonces siempre trabajamos para fortalecer la presencia ganadera dentro de la muestra», afirmó. Ese crecimiento acompañó el desarrollo general de Agroactiva, hoy uno de los grandes puntos de encuentro del agro argentino, favorecida por la ubicación estratégica de Armstrong en pleno centro productivo santafesino.

Genética que sale directo a trabajar al campo

Uno de los rasgos más destacados de la jura fue la fuerte presencia de animales Puros Controlados (PC), muy valorados por los productores comerciales porque se incorporan rápido a los rodeos. «Siempre le dimos mucha importancia a los animales PC porque son reproductores que salen directamente a trabajar en los campos. Los ejemplares de Pedigree vienen a mostrarse, a competir y a exhibir el trabajo genético de las cabañas, pero generalmente regresan a sus establecimientos. En cambio, los PC tienen una fuerte orientación comercial y quedan en la región aportando genética a los rodeos», explicó.

La jura reunió ejemplares de reconocidas cabañas de Santa Fe y Córdoba, con presencia destacada de establecimientos de Cañada de Gómez, Marcos Juárez, Guatimozín, General Cabrera y Berrotarán. «Lo que vimos en pista fue una muy buena calidad tanto en hembras como en toros. Hay animales realmente destacados y eso demuestra el trabajo que vienen realizando los criadores de la zona», agregó.

Un momento «como hacía tiempo no se veía»

Otero también se mostró optimista de cara a la temporada de ventas, que tradicionalmente se concentra entre agosto y octubre, lo que convierte a Agroactiva en una de las primeras grandes vidrieras del año. «Estamos en un momento muy bueno para la ganadería. Hacía mucho tiempo que no veía un escenario similar. Los criadores tenemos expectativas positivas porque los valores de la hacienda acompañan y creemos que será una buena temporada de ventas», sostuvo. Y agregó que ya se nota movimiento: «Muchos productores se acercan para ver animales y evaluar compras anticipadas. Hay interés y eso es una señal positiva para el sector».

La genética, el camino para producir más carne

Para el dirigente, la incorporación de genética sigue siendo la clave para ganar productividad. «El ganadero comercial que trabaja profesionalmente ya entendió hace tiempo que la genética es el camino. Hoy muchas vaquillonas se inseminan y se utilizan toros Puros de Pedigree o Puros Controlados para mejorar la producción», explicó. El beneficio es concreto: más kilos con la misma cantidad de animales. «La genética permite producir más carne, lograr animales más eficientes y llegar antes al peso de faena. Es una herramienta fundamental para aumentar la productividad sin incrementar el número de cabezas», afirmó.

Otero cerró con una mirada al recambio en el sector. «Hay un cambio generacional importante. Muchos hijos y nietos que se incorporan a la actividad tienen otra mirada y entienden rápidamente el valor de invertir en genética para mejorar los rodeos», concluyó.

Mientras Agroactiva avanza con su nutrida agenda, la ganadería reafirma su protagonismo. La presencia de reproductores de excelencia y el interés creciente de productores y cabañeros confirman que la genética bovina sigue siendo una de las grandes herramientas para impulsar la competitividad de la producción de carne argentina.